Makarenko


(Anton Semiónovich Makarenko; Bilopol, 1888 - Moscú, 1939) Pedagogo ruso. Nacido en el seno de una familia muy humilde, con enormes sacrificios por parte de su familia pudo estudiar pedagogía, estudios que completó en 1917 con la obtención del diploma del Instituto Pedagógico, con la máxima puntuación.
El período 1905-1917 fue decisivo para su formación como futuro maestro y como renovador de los viejos sistemas educativos. El autor se sintió cada vez más cercano al movimiento revolucionario obrero, y se sumergió en la lectura de las páginas más apasionadas de la literatura democrática: Chejov, Turgenev, Korolenko, Lermontov, Pushkin, Gogol y sobre todo, Gorki, su guía y maestro, al que conoció personalmente en 1928 y con el cual mantuvo una profunda amistad. Finalizó sus estudios en 1919, y fue nombrado director de una escuela en la ciudad de Poltava.
Se dedicó especialmente a la reeducación de niños y jóvenes inadaptados. Su principio fundamental es que la educación es un proceso que se produce con esfuerzo y disciplina, y cuyo objetivo es el ejercicio de una socialización eficaz y productiva. El trabajo colectivo es el medio más idóneo para lograrla; solamente una sociedad que impone tareas importantes y exige esfuerzos en su realización, puede desarrollar las potencialidades de sus niños y jóvenes. No hay adolescentes malos o extraviados, simplemente no han tenido un buen condicionamiento social, afirma. Proporcionar ese buen condicionamiento es la tarea del educador, que no se realiza con recetas psicológicas, sino introduciendo una experiencia social verdadera.
Aplicó estos principios en la Colonia Gorki, internado para adolescente extraviados y pequeños vagabundos, donde desgraciadamente se evidenciaron también sus discrepancias con algunos círculos pedagógicos, discrepancias que condujeron en 1928 a la ruptura de relaciones y a su alejamiento de la colonia. De esta experiencia habla en su obra Poema pedagógico. La obra, cuya concepción se remonta a 1925, está dividida en tres partes, publicadas en el almanaque literario de Gorki L'anno diciassettesimo, entre 1934 y 1935. Su segunda obra, Banderas en las torres (Flagi na bashniach), de 1932, trata de la experiencia de la Comuna Zerginski, la segunda colonia que dirigió.
En los últimos años de su vida venció la dura batalla por el reconocimiento público de sus ideas, y aceptó cargos de gran responsabilidad: desde 1935 hasta 1937 fue vicedirector de la sección de las colonias obreras del Comisariado del pueblo para asuntos internos de Ucrania. Posteriormente, se trasladó a Moscú, donde se dedicó intensamente a organizar programas educativos y a su actividad de escritor. Data de este período su Libro para los padres (Kniga dlia roditelei), escrito en colaboración con su esposa.

La educación marxista

La pedagogía y la educación Marxista, tienen como origen en las ideas filosóficas hechas por el intelectual Karl Marx en el siglo XIX, el cual en base a sus observaciones de la sociedad laboral y su cultura dentro de un régimen capitalista/imperialista, comenzó a formular nuevas ideologías con la intención de mejorar las condiciones indignantes en las que estaba sumergida la sociedad obrera y de clase baja, llegando a establecer lo que serían más tarde las bases del socialismo y del comunismo.


A pesar de que Marx no dedicó una obra entera sobre la educación, muchos consideran de gran importancia las ideas que tenía Marx sobre el tipo de educación que debía llevar la gente, en especial la de clase obrera, la cual tenía menos posibilidades de recibir una educación adecuada a comparación de las clases altas, a las cuales Marx criticaba de usar una educación como instrumento que mantenía y sustentaba las diferencias sociales. El planteaba que la educación debía de ser pública, laica, gratuita e igualitaria para todas las personas.

Suponía la formación coherente y sistemática de individuos integralmente desarrollados por medio de bases científicas dentro de la formación educativa, como una búsqueda de la relación entre el hombre, el pensamiento y la naturaleza. Incluso buscaba la necesidad de formar mano de obra calificada para todos los niveles dentro del sistema de explotación delcapitalismo. Pero las personas como trabajadores no tenían por qué estar estancadas en un solo aspecto educacional o profesional como así lo pretendía la producción capitalista, si no que tal como Marx y Friedrich Engels proponían, la educación debe de permitir el desarrollo total del hombre en todos los aspectos laborales y culturales. Esta educación tenía que abarcar tres ámbitos que comprendían la educación intelectual, física y politécnica para instruir al alumno en los procesos generales de producción y darle a conocer el funcionamiento y manejo de todos los elementos e instrumentos que existen dentro de la industria.

Parte de la formación educativa era la formación de morales fundamentales de los socialistas para que las colectividades de los trabajadores desplieguen la emulación socialista, contribuyendo a difundir métodos avanzados de trabajo y de fortalecimiento de la disciplina laboral.

Marx, Egels, Lenin y Mao vinculaban el desarrollo del hombre con la re estructuración de las relaciones sociales y con el activo papel que correspondía en el proceso a la gente, mientras que los ciudadanos deberían ser formados por todo el régimen de vida socialista por las labores educativas de los partidos que van dirigidos hacia el comunismo y así ayudar y apoyar a la comunidad en los trabajos y ayudas que ésta necesite para el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad.

Se puede decir que la educación Marxista va dirigida principalmente hacia los obreros y su relación con la sociedad y su trabajo, en los cuales nadie debería de ser sobre explotado ni ser limitado dentro de su trabajo y en la sociedad, ya sea por la falta de una preparación pobre o nula hasta la marginación dentro de las diferentes clases sociales y económicas. Lo que busca más que nada, es el mejoramiento de la sociedad, ya sea en el aspecto laboral, social, cultural o político económico.


Muchos analíticos de Karl Marx aun discuten sobre estas ideologías, ya que estas aún se prestan a interpretaciones personales de cada estudioso de la filosofía de Marx. Pero a pesar de esto último, muchas de las ideas pedagógicas de la actualidad siguen teniendo bases (aunque no todas en su totalidad) en algunos de los ideales marxistas.

La educación socialista

Los tres grandes principios educativos en esta etapa son la gratuidad, la laicización y la educación politécnica del trabajo.



La educación socialista se fundamenta en las teorías marxistas, entendidas como una interpretación del hombre y el mundo que se opone a las interpretaciones burguesas tradicionales. Karl Marx y Frederich Engels expusieron en una amplia obra los principios de esta educación y pusieron los cimientos de la misma, sin embargo no fueron los únicos que se ocuparon de ella.
Efectivamente, por una parte encontramos antecedentes de la educación marxista en figuras de la importancia de: Platón, en el S. IV con sus obras La República y las Leyes, Tomás Moro y Campanella en los siglos XVI y XVII, los autores de la Ilustración en el s. XVIII y Owen y Fourier en el s. XIX, por citar solo los más importantes. Todos estos filósofos y pensadores, a pesar de la distancia en el tiempo, comparten la idea común de que la educación puede ser la fuente de todo bien o de todo mal, según la usemos y la inculquemos. También asocian educación con trabajo productivo. Contemporaneos o posteriores a Marx y Engels pero estrechamente ligados a la educación socialista debemos mencionar a Makarenko, Gramsci, Sujomlinski, los teóricos de la reproducción social de la escuela, como Bourdieu y Passeron, Baudelot y Establet y también Althusser.
Por último debemos mencionar a Suchodolski. Pero de todos hablaremos de forma pormenorizada un poco más adelante. Principios de la Educación marxista. Marx y Engels, para elaborar su teoría, parten de la crítica a la educación unilateral o capitalista (donde hay escuelas para obreros y escuelas para burgueses) a la que contraponen la formación omnilateral del hombre en igualdad de circunstancias. Las concepciones educativas de Marx y Engels utilizan como instrumento práctico el método marxista, realista y crítico, que parte de lo concreto, estudia los hechos y sus contradicciones y plantea la transformación de la realidad. Los hechos deben servir de base a la teoría, pero la teoría debe plantearse cambiar los hechos.
No basta interpretar el mundo, lo más importante es cambiarlo. Las concepciones educativas de Marx y Engels tienen en cuenta al hombre de su tiempo que vive en una época en que la gran industria está ya definitivamente establecida. En lugar de aplicar unas ideas educativas preconcebidas, ellos extraen las ideas de la propia estructura económica y del sistema de producción capitalista. Los tres grandes principios educativos socialistas serán la gratuidad, la laicización y la ya citada educación politécnica.

Para Marx y Engels es muy importante el principio de la omnilateralidad de la polivalencia. Se entiende por polivalencia la preparación para el desempeño de cualquier trabajo y el desarrollo total de las capacidades de hombre, pero también la atención de todas sus necesidades. Los contenidos concretos de la enseñanza marxista abarcarán tres aspectos: la educación intelectual, la educación física y la instrucción politécnica. La enseñanza marxista reniega de la Iglesia en tanto en cuanto afirma que esta se rige por principios burgueses. Por esto se define como laica, mixta y, como ya se ha dicho, gratuita. La combinación de educación con trabajo productivo constituye el fundamento de la pedagogía socialista.

Karl Marx y Engels

(Tréveris, Prusia occidental, 1818 - Londres, 1883) Pensador socialista y activista revolucionario de origen alemán. Raramente la obra de un filósofo ha tenido tan vastas y tangibles consecuencias históricas como la de Karl Marx: desde la Revolución rusa de 1917, y hasta la caída del muro de Berlín en 1989, la mitad de la humanidad vivió bajo regímenes políticos que se declararon herederos de su pensamiento. Contra lo que pudiera parecer, el fracaso y derrumbamiento del bloque comunista no habla en contra de Marx, sino contra ciertas interpretaciones de su obra y contra la praxis revolucionaria de líderes que el filósofo no llegó a conocer, y de los que en cierto modo se desligó proféticamente al afirmar que él no era marxista.
Ciertamente fallaron sus predicciones acerca del inevitable colapso del sistema capitalista, pero, frente a los socialistas utópicos, apenas se interesó en cómo había de organizarse la sociedad. En lugar de ello, Marx se propuso desarrollar un socialismo científico que partía de un detallado estudio del capitalismo desde una perspectiva económica y revelaba las perversiones e injusticias intrínsecas del sistema capitalista; en tal análisis, fecundo por los desarrollos posteriores y vigente en muchos aspectos, reside el verdadero valor de su legado. En cualquier caso, es innegable la altura de sus ideales; nunca ambicionó nada excepto "trabajar para la humanidad", según sus propias palabras. Y, refiriéndose a su libro El capital, dijo: "Dudo que nadie haya escrito tanto sobre el dinero teniendo tan poco".
Biografía
Karl Marx procedía de una familia judía de clase media; su padre era un abogado convertido recientemente al luteranismo. Estudió en las universidades de Bonn, Berlín y Jena, doctorándose en filosofía por esta última en 1841. Desde esa época el pensamiento de Marx quedaría asentado sobre la dialéctica de Hegel, si bien sustituyó el idealismo hegeliano por una concepción materialista, según la cual las fuerzas económicas constituyen la infraestructura subyacente que determina, en última instancia, fenómenos «superestructurales» como el orden social, político y cultural.
En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, cuyo padre inició a Marx en el interés por las doctrinas racionalistas de la Revolución francesa y por los primeros pensadores socialistas. Convertido en un demócrata radical, Marx trabajó algún tiempo como profesor y periodista; pero sus ideas políticas le obligaron a dejar Alemania e instalarse en París (1843).
Por entonces estableció una duradera amistad con Friedrich Engels, que se plasmaría en la estrecha colaboración intelectual y política de ambos. Fue expulsado de Francia en 1845 y se refugió en Bruselas; por fin, tras una breve estancia en Colonia para apoyar las tendencias radicales presentes en la Revolución alemana de 1848, pasó a llevar una vida más estable en Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor parte de su obra escrita. Su dedicación a la causa del socialismo le hizo sufrir grandes dificultades materiales, superadas gracias a la ayuda económica de Engels.

Engels

(Friedrich o Federico Engels; Barmen, Renania, 1820 - Londres, 1895) Pensador y dirigente socialista alemán. Nació en una familia acomodada, conservadora y religiosa, propietaria de fábricas textiles. Sin embargo, desde su paso por la Universidad de Berlín (1841-42) se interesó por los movimientos revolucionarios de la época: se relacionó con los hegelianos de izquierda y con el movimiento de la Joven Alemania.

Enviado a Inglaterra al frente de los negocios familiares, conoció las míseras condiciones de vida de los trabajadores de la primera potencia industrial del mundo; más tarde plasmaría sus observaciones en su libro La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845).
En 1844 se adhirió definitivamente al socialismo y entabló una duradera amistad con Karl Marx. En lo sucesivo, ambos pensadores colaborarían estrechamente, publicando juntos obras como La Sagrada Familia (1844), La ideología alemana(1844-46) y el Manifiesto Comunista (1848).
Aunque corresponde a Marx la primacía en el liderazgo socialista, Engels ejerció una gran influencia sobre él: le acercó al conocimiento del movimiento obrero inglés y atrajo su atención hacia la crítica de la teoría económica clásica. Fue también él quien, gracias a la desahogada situación económica de la que disfrutaba como empresario, aportó a Marx la ayuda económica necesaria para mantenerse y escribirEl Capital; e incluso publicó los dos últimos tomos de la obra después de la muerte de su amigo.

Engels y Marx
Marx partió de la crítica a los socialistas anteriores, a los que calificó de «utópicos», si bien tomó de ellos muchos elementos de su pensamiento (particularmente, de autores como Saint-Simon, Robert Owen o Charles Fourier). Tales pensadores se habían limitado a imaginar cómo podría ser la sociedad perfecta del futuro y a esperar que su implantación resultara del convencimiento general y del ejemplo de unas pocas comunidades modélicas.
Por el contrario, Marx y Engels pretendían hacer un «socialismo científico», basado en la crítica sistemática del orden establecido y el descubrimiento de las leyes objetivas que conducirían a su superación; la fuerza de la revolución (y no el convencimiento pacífico ni las reformas graduales) sería la forma de acabar con la civilización burguesa. En 1848, a petición de una liga revolucionaria clandestina formada por emigrantes alemanes, Marx y Engels plasmaron tales ideas en elManifiesto Comunista, un panfleto de retórica incendiaria situado en el contexto de las revoluciones europeas de 1848.
El capital
Posteriormente, durante su estancia en Inglaterra, Marx profundizó en el estudio de la economía política clásica y, apoyándose fundamentalmente en el modelo de David Ricardo, construyó su propia doctrina económica, que plasmó en El capital; de esa obra monumental sólo llegó a publicar el primer volumen (1867), mientras que los dos restantes los editaría después de su muerte su amigo Engels, poniendo en orden los manuscritos preparados por Marx.
Partiendo de la doctrina clásica, según la cual sólo el trabajo humano produce valor, Marx señaló la explotación del trabajador, patente en la extracción de la plusvalía, es decir, la parte del trabajo no pagada al obrero y apropiada por el capitalista, de donde surge la acumulación del capital. Denunciaba con ello la esencia injusta, ilegítima y violenta del sistema económico capitalista, en el que veía la base de la dominación de clase que ejercía la burguesía.

Freinet

(Gars, 1896 - Vence, 1966) Pedagogo francés, impulsor de métodos de renovación pedagógica dentro del marco del movimiento llamado "la escuela nueva". Maestro a los dieciocho años, la Primera Guerra Mundial le impidió incorporarse a las tareas docentes al finalizar sus estudios; enviado al frente, en 1916 resultó gravemente herido.
Durante el período de convalecencia descubrió los textos de Marx, Engels y Lenin, cuya lectura inspiró las directrices de su "materialismo escolar", método de pedagogía popular que puso en práctica a partir de su incorporación a la enseñanza pública en 1920 como maestro de primaria.

Célestin Freinet
En 1928 Freinet creó la Coopérative de l'Enseignement Laïc (CEL), cuyo órgano, la publicación mensual L'Éducateur Prolétarien, se desarrolló bajo su impulso. En 1932 abandonó la enseñanza pública para crear una escuela privada en las proximidades de Vence. Durante la Segunda Guerra Mundial participó en la Resistencia y hubo de padecer el internamiento en campos de concentración.
Para coordinar el trabajo pedagógico y didáctico de sus discípulos, impulsó la creación del Institut Coopératif de l'École Moderne (ICEM), y en 1958, con el objetivo de coordinar el movimiento a escala internacional, se fundó la Federación Internacional de Movimientos de Escuela Moderna (FIMEM).
Su concepto de la renovación escolar era solidario de la idea de una renovación social que propiciara la instauración de una sociedad popular donde la escuela tuviera una relación directa con las esferas familiar, social y política. La educación natural preconizada por Célestin Freinet se estructura en torno a la vida y las actividades del niño, poniendo en práctica una serie de técnicas originales, basadas en un conjunto de principios como la motivación, la expresión y la socialización.
Sus aportes constituyen el punto de arranque del movimiento pedagógico nucleado en la Federación Internacional de Movimientos de Escuela Moderna que pretenden la renovación educativa por medio de la organización de una comunidad escolar auténticamente humana. El niño normal tiende a organizar su primitiva experiencia "a tientas", en formas cada vez más ricas, que se convierten naturalmente en experiencias sociales en las cuales se integra con otros niños, y a dejar de ser puro juego para ser juego-trabajo.
La técnica fundamental que da cuerpo a su proyecto es el de "la tipografía en la escuela", que consiste en emplear en las clases un pequeño equipo de imprenta, cuyo manejo lleva a la producción de otros elementos y técnicas: textos libres, correspondencia interescolar, dibujos libres, cálculos de aplicación, ficheros, biblioteca y lo que denomina "el libro de la vida" en el cual, los niños narran sus vidas y la de la clase. Todo es útil para el proyecto de expresarse, hacer y comunicarse siempre de forma espontánea y democrática. Es decir, cambiar las relaciones entre la escuela y la vida, adaptándolas progresivamente a las necesidades comunitarias y al uso de las tecnologías en vigencia. Su obra más representativa es Tipografía en la escuela.

CARL ROGERS, (IMPULSOR DE LA ENSEÑANZA NO DIRECTIVA)


El estudiante como centro de la enseñanza. “La tarea más difícil en la enseñanza, es saber cuándo debemos intervenir y cuándo debemos cerrar la boca, o sea, casi todo el tiempo”.
Según Carl Rogers la enseñanza debería basarse en conceptos relativos a las relaciones humanas, en contraste con los conceptos inherentes a la asignatura.
Desde este enfoque, el rol del docente es el de facilitador, es decir, se encarga de guiar su desarrollo y aprendizaje. Este rol le permite al alumno explorar nuevas ideas acerca de su vida, del trabajo académico y de las relaciones con los demás. Las relaciones entre docente y alumno, se centra en el elemento emocional de la conducta del estudiante.
El alumno y el docente comparten la responsabilidad de la discusión, pero en ocasiones éste debe “tomar la iniciativa” y dar respuestas motivadoras para encaminar o mantener la conversación.
En el modelo no dirigido lo acontecimientos simplemente surgen y la pauta de las actividades son más fluidas. Además, el asesoramiento se compone de una serie de respuestas que se producen en una secuencia impredecible.
Sistema de regulación social

Las recompensas explícitas y los castigos no se aplican en esta estrategia. Sin embargo, las recompensas pueden ser intrínsecas y sutiles como la aceptación, la comprensión y la empatía por parte del docente. El conocimiento de sí y las recompensas obtenidas a partir de la autoconfianza, son generados personalmente por el estudiante.

Alexander Sutherland Neill

Alexander Sutherland Neill
Nació en 1883, Forfar, Escocia. Estudió en la Universidad de Edimburgo y obtuvo su licenciatura en 1912. Trabajo como maestro en el sistema público. Desarrollo sus ideas pedagógicas basándose en: Jean Jaques Rousseau quien creía e la bondad innata del hombre, Los estudios de psicoanalistas como Sigmund Freud,  Wilhelm Reich.
Para Neill la racionalidad impedía que los hijos desarrollaran la seguridad suficiente para reconocer el mundo, ya sea de forma intelectual, emocional o artística. Por eso, los alumnos de la escuela Summerhill, de la cual fue fundador, tenían que permanecer allí y recibían la visita de sus padres de forma esporádica. Una frase resume esto “los creadores aprenden lo que desean aprender. No sabemos cuanta libertad de creación matan las salas de clase”.
Esta escuela se convirtió en icono de las pedagogías alternativas al concretar un sistema educativo en el que lo importante es que el niño tenga libertad de elegir y decidir qué aprender, y con esa base, desarrollarse a su propio ritmo.
Para Neill, su método es un remedio contra la infelicidad, causada por la represión y la sociedad del consumo, por la familia y por la educación tradicional. Por lo que su sistema se fundamenta en 10 principios básicos:
1.       Fe sólida en la bondad del niño
2.       El fin de la educación es trabajar con alegría interesándose en la vida.
3.       No basta el desarrollo intelectual, sino que debemos desarrollar nuestra parte afectiva
4.       La educación debe ir en concordancia con las necesidades y capacidades del niño.
5.       La disciplina impuesta produce temor, por tanto, querer enseñar algo por obligación resulta perjudicial para el equilibrio emocional del niño
6.       La Libertad no significa Libertinaje
7.       Sinceridad del Maestro.
8.       Romper lazos con Padres haciendo que los niños logren independencia.
9.       Los sentimientos de culpabilidad son obstáculos para la independencia
10.   Ausencia de enseñanza religiosa.

Summerhill sobrevive hasta el día de hoy, los alumnos asisten a las clases que quieren, y pueden demorar días, semanas o meses en interesarse por un contenido. Los exámenes, test o premios son rechazados, pues se considera que desvían el desarrollo de la personalidad al establecer modelos a seguir.

Para este autor, quien lo más importante es el individuo y su bienestar, dejo su legado en manos de su hija, quien continúa con el proyecto de uno de los grandes pedagogos del siglo XX.